Revista divulgativa sobre cultura vasca

Posts etiquetados ‘euskara’

La Diputación reitera la confianza en su querella por el ‘caso Veleia’ pese al archivo de una de las causas

In Noticias de Álava on septiembre 8, 2009 at 3:40 pm

LA TITULAR DE CULTURA ESPERA QUE ANTES DE FIN DE AÑO HAYA NOVEDADES EN EL PROCESO

La diputada aclara que la denuncia de ETS es por un fraude económico y la del Ejecutivo, por el engaño de los grafitos

GARIKOITZ MONTAÑÉS

VITORIA. La Diputación alavesa se mostró ayer confiada en que la querella que ha presentado contra Eliseo Gil y parte de su equipo a raíz delcaso Veleia no seguirá el mismo recorrido que la de ETS. La titular foral de Cultura, Lorena López de Lacalle, separó ayer ambos procesos al recordar que la presentada por la empresa ligada a EuskoTren, antigua patrocinadora del trabajo de Gil en el yacimiento de Veleia, estaba vinculada a un fraude económico, mientras que el Ejecutivo foral se centra en la presunta manipulación de los antaño conocidos como revolucionarios hallazgos de Iruña Veleia.

“Nuestra querella va en otra dirección”, apuntó la diputada, quien insistió en que el sobreseimiento de una de las denuncias de EuskoTren “no quiere decir que la presentada por la Diputación vaya a seguir el mismo camino”. Éstas son las primeras declaraciones realizadas desde el Palacio de la Provincia después de que, como ya adelantó este rotativo, la jueza decidiera archivar una de las tres causas iniciadas contra Eliseo Gil y parte de su equipo por el supuesto fraude de los hallazgos en Iruña Veleia.

La Diputación fue la primera en presentar una querella contra Gil, después de que, en noviembre de 2008, una comisión activada por la diputada de Cultura concluyera que los grafitos en euskera, latín y de temática cristiana, hallados entre 2005 y 2006 en el yacimiento romano, son falsos. El Ejecutivo foral llevó el asunto hasta los tribunales, donde, por un lado, denunció a Gil y Rubén Cerdán por estafa y, por otro, al propio Gil y Óscar Escribano por delito de atentado contra el patrimonio cultural. EuskoTren y Euskal Trenbide Sarea, mientras, presentaron sendas querellas contra la ex dirección del yacimiento a raíz de la financiación que, durante años, otorgaron a Gil y su empresa, Lurmen, para realizar excavaciones en Veleia.

UN ACUERDO ANTERIOR Aquí es donde, hasta el momento, ha habido más novedades. La Fiscalía pidió que se sobreseyera una de las denuncias de EuskoTren, aunque según la Diputación ésta ha seguido ha adelante y ya se han solicitado las vistas, mientras que en la segunda, la de ETS, la jueza ya ha decidido su archivo, aunque la firma todavía puede recurrir. La magistrada, en este caso, considera que no hubo intento de engaño cuando se firmó el convenio de colaboración entre la empresa y Lurmen, que este acuerdo se produjo años antes de que se produjeran los hallazgos, y que la aparición de estos grafitos no supuso un aumento del dinero de mecenazgo.

Preguntada ayer sobre esta cuestión, López de Lacalle desvinculó el proceso de ETS del iniciado por la Diputación alavesa, puesto que el primero obedece a un fraude económico, mientras que el segundo se centra en la clave del caso Veleia : la presunta manipulación de los grafitos. La diputada insistió en que no extenderá sus declaraciones sobre estos casos hasta conocer la decisión final de la Justicia, algo sobre lo que espera que haya novedades “antes de final de año”.

El largo y difícil camino del euskara

In El libro blanco del euskera (extractos) on agosto 30, 2009 at 6:41 am

Por Koldo Mitxelena

Se me han pedido, para encabezar esta obra colectiva, unas pocas páginas que fueran una especie de presentación de su objeto, que es, de una forma u otra, la lengua vasca. No se me ocultaba lo que la empresa tiene de peligroso, aparte de que pueda parecer innecesaria: no es fácil elegir con acierto los aspectos que pudieran ser apropiados para la ocasión, y menos aún tratarlos de manera que se evite la reiteración de cosas ya repetidas hasta la saciedad.

De aquí una cierta resistencia interior que se ha traducido en desgana y retrasos. Para vencerla, he acabado por figurarme que quienes han planeado el volumen se han dejado arrastrar de un cierto prurito de arquitecto que no se resigna a dejar, ya en la misma fachada, un nicho sin su imagen correspondiente, aunque su calidad no la recomiende. Si se intenta describir la lengua vasca, el euskara, no hay más remedio que recurrir una vez más a venerables lugares comunes. Se trata, en primer lugar, de una lengua pequeña, es decir, empleada en un pequeño territorio por un número no crecido de hablantes: ya lo era, según todos los indicios, desde el momento en que acertamos a descubrir sus primeros testimonios. Este territorio, por otra parte, ha ido reduciéndose, aunque con algunas alternativas, en el curso de la historia.

Diversidad del habla

“Cartes des Sept Provincies Basques montrat la délimitation actuelle de l’Euskara et sa division en dialectes, sous-dialectes et varietés” (1866, Louis Lucien Bonaparte)

Es también sabido que en los últimos siglos no ha habido una lengua única, sino que el área de habla vasca aparece dividida en zonas dialectales: para muchos, la imagen de ese territorio es la que se refleja en las dos versiones del mapa dialectal, reproducido o esquematizado en obras muy divulgadas. que hace algo más de un siglo preparó el príncipe Luis Luciano Bonaparte. Esta diversidad nada tiene de particular, ya que constituye la regla antes que la excepción en cualquier dominio lingüístico.

(Louis Lucian Bonaparte, 1813-1891)

Lo que sí hay que subrayar aquí es que no ha existido hasta nuestros mismos días una forma común de la lengua reservada para ciertos usos. O, por mejor decir, lo que no ha habido es una lengua común, aunque sí ha habido -y hasta acaso hayan sobrado- koiné de base en general regional, hecho que ahora se suele olvidar con demasiada facilidad, que han influido a menudo fuera de su propio territorio. Esto se manifiesta, ante todo, en la lengua escrita, ya que, como salta a la vista sólo a través del documento escrito podemos hacernos al menos una idea, siempre aproximada, de lo que podía ser la lengua hablada en tal o cual lugar y, casi hasta nuestros días, en éste o en aquel momento. Pero sin mayor temor de equivocarse se puede afirmar que algo parecido tenía que ocurrir por ejemplo, en la predicación o en ciertos géneros de literatura de base oral: refranes y sentencias, verso, narraciones tradicionales, etc.

Esta carencia no deja de tener relación, evidentemente, con el hecho de que la lengua vasca nunca haya sido oficial, excepto en el corto período comprendido dentro de los años 1936-37, en que fue empleada como tal por el Gobierno autónomo vasco. Pero, aun sin tomar en cuenta la brevedad del plazo, cae de su peso que las circunstancias no eran demasiado favorables para el establecimiento real de la cooficialidad, como no lo fueron tampoco, por ejemplo, para el funcionamiento normal de la Facultad de Medicina de Bilbao.

La diversidad lingüística tiene correspondencia precisa en la división político-administrativa del País Vasco, a la que se suman la eclesiástica y otras, hecho histórico constante, si se prescinde de lo que ocurría o podía ocurrir en los momentos de mayor expansión del reino de Navarra o en tiempos todavía anteriores. Pero del mismo modo que esta división nunca consiguió borrar por entero la conciencia -latente o patente- de una unidad superior, la diversidad dialectal tampoco ha llevado a dudar de la unidad de la lengua, manifiesta a todos los niveles: gramática, léxico, pronunciación.

No se ha arbitrado todavía, que yo sepa, una medida razonable de la diferenciación entre variedades de una misma continuidad lingüística, puesto que, como se sabe, la posibilidad de comprensión mutua entre hablantes de distintos dialectos está lejos de ser un criterio seguro. Por decirlo de la manera más breve posible. lo que parece ininteligible de buenas a primeras resulta a menudo perfectamente comprensible cuando el contacto se prolonga. Pero la dificultad, más que la incomprensibilidad, basta para que muchas veces -cosa que algunos se empeñan en ignorar- los hablantes recurran a otra lengua. unificada y normalizada que poseen en común.

Desde luego, para un comparatista, valga lo que valga este criterio, los dialectos vascos son, podría decirse, desesperantemente uniformes:

“El vasco común, el origen común de los dialectos actuales, no debía de ser muy diferente de lo que estos dialectos son en nuestros días”

Escribía Hans Vogt en 1955 y es dificil no estar de acuerdo con su afirmación. Ese vasco común o protovasco, sin embargo, es una construcción teórica que se justifica-o no se justifica- por su fuerza explicativa. Su base real puede estar no sólo en una antigüedad más o menos remota, sino también en fenómenos de convergencia, ya que, además de los arcaísmos conservados, son comunes a todo o a gran parte del territorio muchas innovaciones, sobre todo fonéticas, con diferencias tan sólo de detalle.

De cualquier manera, y esto es lo que conviene subrayar aquí, dentro del período histórico de la lengua, como ocurre siempre que se trata de desarrollos espontáneos y no dirigidos, las divergencias son cada vez menores, sin que por ello lleguen a anularse, a medida que remontamos el curso del tiempo. Hay que suponer que, en nuestro caso, las cosas ocurrieron del mismo modo que han ocurrido en otras partes: la diversidad dejó paso alguna vez a la unidad -y la unidad lingüística siempre se impone por razones esencialmente extralingüísticas-, para que después esta unidad, siempre relativa, fuera diversificándose cada vez mas.

El desconocimiento de nuestros políticos, carta al señor Basagoiti

In Las mentiras tienen las patas cortas on agosto 22, 2008 at 11:45 am

Ya hemos dicho varias veces desde este púlpito que nos ofrece la red que nuestros políticos adolecen un mal que debiera ser propio de los tertulianos televisivos y no de nuestra clase gobernante: opinar de todo sin tener ni idea de nada.

Estoy convencido que el señor Basagoiti no actúa de mala fe, probablemente él no sea más que el reflejo de esos tópicos tan extendidos en nuestra sociedad, uno de ellos es “En Bilbao jamás se habló euskera”. Obviamente este tipo de tópicos no suelen ser el argumento central de discursos, sino una de esas perlas que lanzan, sin saber que se dejan en ridículo ante cualquiera que sepa un poco de euskera.

Bilboko euskara o también llamado auskerie es uno de las variedades del euskara más estudiada, obviamente después del roncalés y otras ya desaparecidas. No es este el caso de Bilbao, que aún conserva tres modalidades distintas: el de Begoña, Larraskitu y Buia.

Tal y como dijo José María Sánchez Carrión, “desde hace tiempo Bilbao fue plaza del euskera culto”, lo cual no quiere decir que la carta de puebla fuera a estar en euskera, ¡ni muchísimo menos! tener un texto del siglo XIII en euskera sería un absoluto bombazo, ¡ya nos gustaría a muchos! pero no, señor Basagoiti, no existen cartas de puebla en euskera, ni en San Sebastián, Tolosa, Etxarri-Aranaz, Deusto, etc. simple y llanamente porque en contadas ocasiones las clases dirigentes (administrativas y militares) se han dirigido al vulgo en euskera.

¿Saben cuando la administración real de navarra utilizaba el euskera? cuando expedía documentos sobre temas recaudatorios! entonces si utilizaba el euskera, incluso los fueros navarros están plagados de expresiones y léxico euskerico tal y como nos mostró Mitxelena. Pero el desconocimiento mostrado es mayor aun, pues Bilbao dio la conocidisima “Doctrina Christiana en Basquenze” (XVI)  del doctor Betolaza en bello auskerie. No solo eso, Rafael Micoleta publicó el “Modo breve de aprender la lengua Vizcayna” (XVII) también utilizando esta variedad.

Es en el siglo XVIII cuando empieza un retroceso claro, hasta el punto en que 1898 solo un cuarto de la población bilbaina era vascoparlante. Quedaban años peores para el euskera aun, la primera mitad del siglo XX y la inmigración alargarían esta perdida hasta la decada de los años 70.

Mas olvidamos algo, la Muy Noble y Leal Villa de Bilbao fue el foco cultural éuscaro más importante que ha tenido el País Vasco, olvidense de Donostia, de Vitoria e incluso de Pamplona. Es en Bilbao donde intelectuales como Resurrección María de Azcue o Julio Urquijo fundan la Real Academia de la Lengua Vasca, es en Bilbao donde el Renacimiento literario Vasco (Eusko Pizkundea) adquiere mayor fuerza, es en Bilbao donde se inicia la unificación literaria de la lengua éuscara a finales del XIX, incluso es allí donde durante años se extenderán los debates sobre si el guipuzcoano completado o el labortano clásico debían servir de modelos para el batúa.

Jean Etxepare Miriku

Aceptemoslo señores sin remordimientos y con orgullo, Bilbao es la cuna de la cultura éuscara moderna. Si no hubiera sido por esta leal Villa hoy solo quedarían despojos de esta bella lengua.

¿Porqué debemos atacar esta lengua o caer en estereotipos para criticar políticas concretas? ¿Porqué señor Basagoiti? ¿su artículo no habría tenido la misma condudencia si hubiera obviado ese comentario? ¿es que hay que atacar a ese 20% de la población bilbaina que es vascoparlante para atacar una política lingüística concreta?

Si lo que desea es atacar esa política, hagalo, pero no caiga en los mismos errores que cometen los demás, no manipule usted también la historia de nuestra lengua, Euskaltzaindia lleva ya demasiados intenta arreglar esos desaguisados.

Por favor, dejen  de utilizar la lengua como arma arrojadiza.

Francisco Rodriguez Adrados: ezjakintasun akademikoaren adibide (I)

In Euskera on agosto 14, 2008 at 10:22 pm

Lawrence Robert Trask (laguntzentzat Trask soilik) euskaltzale handia kexu zen bere “Origin and Relatives of the Basque Language: Review of the evidence” (1995) artikuluan euskara ikertzen zuten askok Koldo Mitxelenaren “Fonética histórica vasca” (1961) ezagutzen ez zutelaz (edo hori zirudielaz). Onargarria iruditzen zitzaion ordurarte euskararen jatorriaz esandako astakeriak, baina Mitxelenatik aurrera Euskal filologiak jarraitu beharreko bidea, teknika eta seriotasuna zehaztua zeukan, apologista, sasi-jakintsu eta antzekoek ez zuten zer egin Euskal filologian. Beno, ez luteke esan beharko dugu…liburuak saldu saltzen dituztelako..

Dirudienez Adrados jaunak Mitxelena eta Caro Barojaren lanak irakurtzea gomendatzen duen arren bere elkarrizketetan, berak ez ditu irakurri. Ikus dezagun zein nolako astakeria esan zuen lehengoan:

Tuvo, en un momento medieval dentro de España, una extensión mayor que la actual, a juzgar por los topónimos, pero en la Antigüedad el vasco estaba mucho más implantado en Aquitania que en el actual País Vasco español, donde la toponimia es casi toda indoeuropea y céltica; vasca solo a partir del siglo I. a. C. (…)

Personalmente, no creo que sea más antiguo que el indoeuropeo. Estas hordas de gente que venían de allí, de Asia, mezcladas -los turcos, los fineses- son de la misma época. Llegan de este a oeste y, ¡claro!, chocan con el mar y los vascos quedaron apretados entre el mar y los que venían detrás, los celtas. El vasco es más antiguo en Aquitania que en el País Vasco español, pues.

Azter ditzagun banan banan esandakoak:

  • Akitanian euskara hedatuagoa zegoen
  • Ez dago euskal toponimiarik Hegoaldean k.a I mendea baino lehen
  • Euskara ez da indoeuroparra (edo proto-indoeuroparra) baino zaharragoa, suposatzen dugu Europan esan nahi duela
  • Asiatik dator euskara, hizkuntza turkiarrak eta finesak bexalaxe

Astakeriak ordea ez dira hortxe bukatzen, ikus dezagun zer esan zuen beste batean:

Los lingüistas somos hoy más pragmáticos. Lean a Caro, a Michelena, a Tovar, a Villar, a otros más, incluso yo he escrito sobre esto. El euskera es, sí, una lengua no indoeuropea, pero no hay datos seguros de parentesco con otras lenguas ni de su exacta antigüedad.

Sin duda es una lengua de inmigrantes seminómadas, semi-agricultores que vinieron del Este, de la llanura rusa o el Cáucaso o más allá en oleadas sucesivas desde en quinto milenio a. C.: como los indoeuropeos y los finougrios (de donde el finés y el húngaro). Todos, sus antepasados y los de nosotros los indoeuropeos, más o menos iguales en cultura y antigüedad. Más tarde llegaron desde Asia pueblos como los hunos, después los altaicos (de donde los búlgaros no indoeuropeos y el turco), luego los tártaros y otros.

Asia es una vasta matriz de pueblos, desde ella fue poblada Europa en las fechas indicadas, de los anteriores europeos nada tenemos sino sus huesos. Nada de sus lenguas.

Los vascos son captables por nosotros, históricamente, por fuentes griegas y romanas desde en torno al cambio de era (Estrabón, Plinio), en la región de Hispania que sabemos. Pero apenas existen topónimos euskéricos en esa zona, casi todos son indoeuropeos, celtas, ibéricos o latinos. Hay estudios recientes. A juzgar por topónimos y antropónimos antiguos, los vascos llegaron primero a Aquitania, donde los celtas, hacia el 800 o el 500 a. C., los arrinconaron junto al mar. Sólo luego, como tantos pueblos, bajaron hacia el Sur.

Seguramente hacia el siglo I antes de Cristo llegaron a su ángulo de Hispania, algo se expandieron luego en la Edad Media. Esto es lo que creen hoy los más de los lingüistas. Y los genetistas nos dicen que sus genes no difieren sustancialmente de los de sus vecinos.

Esto es lo que puede suponerse sobre los vascos en el S.O. de las Galias y su región de España: eran un pueblo y una lengua llegados del Este junto con tantos otros pueblos, rodeados aquí por indoeuropeos varios, celtas y romanos. No mitifiquemos. El origen y la historia del euskera son, en Europa, paralelos a los de tantas lenguas, las indoeuropeas entre ellas. Lo más original es que sobrevivieron dentro de ese entorno. Trajano prefirió dejarles tranquilos, estaban a trasmano, se fue a los dacios y los nabateos. Y ellos se defendieron de los godos.

Ikus ditzagun esandako gauza berriak:

  • Errusian edo Kaukasoko lautadetatik gatoz euskaldunak
  • Horiekin batera indoeuroparrak eta finohungriarrak etorri ziren
  • Ondoren herri asiatiarrak etorri ziren, baina ez al ginen euskaldunak asiatarrak?
  • Antroponimia aztertuz gero euskaldunak lehenik Akitaniara iritsi ziren
  • Hizkuntzalariek hori sinisten dute ¿o.O?

Bukaeratik hasiko gara, ez, gaur egungo euskal hizkuntzalaritzak ez du hori sinisten, Gorrotxategi, Lakarra eta Mitxelenaren lanak irakurri besterik ez dago hori ziurtatzeko, Trask-ek Galiatik hedatu zela zioen, baina gaur egun euskarazko epigrafia pirinioen bi aldeetan dagoela jakin badakigu (Iruña Okaz gain euskal testu zaharrak daude erromatar garaikoak, lasai) , beraz bere tesia beste baterako utziko dugu.

Antroponimia aipatzen du, beno Arabako Attia eta Illuna, Nafarroako Ummesahar, Gipuzkoako Belteson, Zaragozako Ederetta, etab. ez al dira antroponimia? izen guzti hauek k.o 0 urtetik oso gertu daude, gutxi gora behera mende bat lehenago eta III beranduago. Esan al daiteke Akitaniarrak penintsulakoak baino zaharragoak direla? ez, ez da zentzuzkoa hori esatea. Zer dela eta? beno, Kristo ondorengo eta aurretiko inskripzioek badute bereiztasun txiki bat, latindar deklinazioa izatea ala ez.

Adibide batekin hobe ulertuko da:

Bihoscinnis

izena Eup-en aurkitua (Haute-Garonne) gaur egungo bihotz izenaren genitiboa da latinez, beraz ziurrenik k.o dugu inskripzioa. Baina Lergako (Nafarroa)

Umme Sahar

Edo Trespuentes-eko (Araba)

Illuna

Escuñau-eko (Aran harana, Lleida)

Anderexo

Edo Saint-Pée-d’Ardet-ek (Haute-Garonne)

Artahe

hor ditugu baita ere, beraz…latinez deklinaturik eta deklinatu gabeko izenak aurki ditzakegu auñamendien bi aldeetara eta baita aipaturiko mendilerroan, ondorioz Kristo ondorengo eta aurretiko epigrafía dugu. Non dago Adrados jaunaren zahartasuna? hitz bitan: ez dago. Ez dago halako zahartasunik akitaniako inskripzioetan.

Jarraituko du…

Zalgizeko Bertrand

In Siglo XVI on agosto 13, 2008 at 8:05 pm

Euskal Literaturak zenbaitetan bekaizkeriaz begiratzen ditu inguruko literaturak, hain dira apain, hain dira jantziak,  hain dira ugariak gaurdaino gorderiko lanak, hain dira eskola eta estiloetan aberatsak… Zabalduriko klixe honen azterketan sakondu barik, higanotoek Iparraldean izandako eragin eskasaz dira kexu askotan beste batzuk.

Ezin uka daiteke “geure” Erreforma Protestanteak beste herrialde batzuenekin alderatuz gero fruitu gutxiago eman zituela. Baina Ibon Sarasolaren hitzei jarraiki, berriki arte 600.000 hiztunetatik gora egin ez duen hizkuntza batentzat ez al da aski? Klixeari buruz hitz egingo ez nuela esan dut, eta hitza beteko dut.

Nafarroako Parlamentua Paun
Nafarroako Parlamentua Paun

Leer el resto de esta entrada »

Los temores de Goliat

In Últimas noticias on julio 18, 2008 at 8:22 am

Si tuviera que elaborar una relación de las conquistas democráticas más señaladas registradas en España en los últimos 30 años, no dudaría en situar en los puestos cimeros de la lista el reconocimiento del derecho a la libre opción lingüística que, a partir de la Constitución de 1978 y con arreglo a los correspondientes estatutos de autonomía, asiste a los ciudadanos de las comunidades bilingües. Lo expreso así a pesar de que considero un factor de desigualdad la obligatoriedad -no sólo el derecho- del conocimiento del castellano impuesta en la Carta Magna. Y lo expreso así también a pesar de que, tras 30 años, todavía hoy las instituciones del Estado no acaban de asumir como propio el plurilingüismo.

Esa libertad de opción lingüística brinda al conjunto de la sociedad que habita los territorios bilingües una magnífica opción de modernidad y universalismo. De ahí que cueste entender cómo es posible sustentar posiciones como las expresadas en cierto Manifiesto que, más que a favor de “la lengua común”, parece abogar por el monolingüismo de facto.

Y cuesta entenderlo no sólo por la consideración intelectual que me merecen algunos de los firmantes, sino, sobre todo, porque eleva al monolingüismo a la categoría de derecho (¿derecho a no saber?), cuando no constituye más que una limitación, y grave, en un mundo que se ha encaminado por la vía del multilingüismo.

Afortunadamente, la inmensa mayoría de la sociedad vasca camina hacia la consecución de un bilingüismo cada vez más extendido, equilibrado y eficaz, al tiempo que absolutamente permeable a terceras lenguas que vengan a enriquecer a sus ciudadanos en un entorno globalizado. Y caminamos sobre las siguientes convicciones: el bilingüismo integra y favorece la igualdad de oportunidades, mientras que el monolingüismo excluye y genera desigualdades. El bilingüismo permite elegir; el monolingüismo lo impide.

Afortunadamente, la sociedad en que conviven el euskera y el castellano no está dispuesta a permitir que se repitan contra ninguna de sus lenguas las tropelías que antaño se cometieron contra el euskera. Sabe que la igualdad de oportunidades lingüísticas únicamente puede venir de la mano de la libertad y el respeto mutuo, jamás de la imposición; y sabe que el progreso de la lengua débil -el euskera, conviene recordarlo- requiere, además de la adhesión libre y voluntaria de sus hablantes, el respeto y el consenso de quienes, libremente también, opten por no conocerla o no usarla.

Y es precisamente en ese terreno del respeto y del consenso donde más y peor se equivocan los firmantes del aludido Manifiesto. Ladinamente, hablan de “imposiciones abusivas” de las “autoridades autonómicas” en materia de promoción de “las lenguas autonómicas”. Es decir, tachan de abuso prácticas democráticas avaladas por la legalidad vigente, simplemente porque desearían que no se promocionara el uso de las lenguas distintas al castellano, lenguas en que desea vivir una ingente cantidad de ciudadanos, con el máximo derecho a que ha lugar en democracia.

Quienes así piensan no defienden el castellano, sino que se sirven de él para marginar el euskera, el catalán y el gallego. En su intransigencia, llegan a la paradoja de valorar positivamente el bilingüismo compartido con el inglés, al tiempo que propugnan la anulación del bilingüismo con las “otras lenguas”, que son propias de más del 40% de la población del Estado español. ¿Olvidan acaso que la intransigencia sólo genera intransigencia?

Sería deseable que los firmantes y vitoreadores de tan trasnochados principios, en lugar de abogar por una “modificación constitucional y de algunos Estatutos autonómicos” (¡eso mismo que, en otros contextos, acarrea inmediato anatema!), petición harto sospechosa de nostalgia preconstitucional, regresaran al espíritu de regeneración democrática que ha permitido en Euskadi la construcción de un amplísimo acuerdo político y social en torno al euskera. Sin coacción, pero con firmeza; sin agresiones, pero también sin tibieza.

De lo que vengo diciendo se deduce asimismo un corolario que, a pesar de su obviedad, conviene explicitar: si fuera el castellano la lengua en situación de debilidad en Euskadi, mi tarea sería, precisamente, promover, también con el mayor consenso posible, las actuaciones precisas para revitalizarlo y asegurar a sus hablantes la misma libertad de opción lingüística en todos los ámbitos que hoy pretendemos para los vascohablantes. Pero no es ésa la situación actual.

En Euskadi está garantizado el conocimiento del castellano sin excepción. También queremos asegurar -progresivamente- el conocimiento del euskera. En Euskadi no hay población monolingüe euskérica, y no queremos que la haya. Pero en Euskadi, hoy, todavía casi el 50% de la población es castellanohablante monolingüe, desconoce totalmente el euskera, y eso no nos gusta.

Queremos una Euskadi en la que sus ciudadanos puedan elegir, puedan vivir en euskera y en castellano, sumando, nunca restando, en armónica, enriquecedora y respetuosa convivencia. Eso es lo que queremos.

Serénese, pues, el atribulado Goliat. No es al débil David a quien ha de temer, sino a la propia arrogancia, mala consejera en todo, pero fatal en materia lingüística.

Patxi Baztarrika Galparsoro es viceconsejero de Política Lingüística del Gobierno vasco.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 30 seguidores