Los pliegos de ciego forman junto con los romances literarios y los de tradición oral el romancero castellano. Respecto a los segundos sus diferencias son principalmente estilísticas, pues ambos trascienden a la cultura popular. Recibían su nombre pues en muchos casos eran compuestos por ciegos, quienes los vendían (en este caso por dos céntimos) en acontecimientos y distintos actos populares.
Este pliego de ciego lo componen 61 estrofas compuestas en 1881 y más allá de ser una valiosa fuente de información sobre el Sacamantecas y sus asesinatos, son uno de los escasos ejemplos que tenemos del romancero castellano en tierras éuscaras, aunque no por ello de menor calidad.
Pliego de Ciego (1881), descargar: pliegodeciego