Estitxu Breñas, directora de la revista ‘geu gasteiz’
Domingo, 08 de junio de 2008
Es todavía habitual encontrarse con ciudadanos de otros territorios y que te pregunten, con asombro: “¿Ah, pero eres de Vitoria y sabes euskera?”. Yo ya no sé si el problema lo tienen ellos o nosotros…
Sí, todavía pasa, y es una pena. No es tanto un problema como una realidad llena de tópicos y prejuicios. Cambiar esto sólo se consigue marcando estilo por nuestra parte y, por parte de los demás, mostrando interés por lo que tienen al lado.
La capital alavesa parece la república de escritores, músicos y cineastas euskaldunes no vitorianos: Kirmen Uribe, Patxi Zubizarreta, Urdangarin, Ruper Ordorika , Aitzol Aramaio… ¿Tanto inspira Vitoria?
Eso habría que preguntárselo a ellos. En los 80 tuvo un movimiento socio-político-cultural muy interesante, que ha dejado huella y ha sido un atractivo para artistas, músicos y escritores. En el fondo, creo que es una ciudad humilde y sabe acoger: eso atrae y te hace sentirte a gusto.
Los inmigrantes son ya el 7% de la población vitoriana. ¿Qué le parecen programas como AISA, que facilitan un primer contacto con el euskera a los inmigrantes? Algunos lamentan que, una vez liquidadas las 60 horas de curso, no tienen opción de continuar…
No sólo me parece fenomenal, sino fundamental. Es una importante aportación a la normalización del euskera y, además, una bonita manera de conocer un país. Efectivamente, es una pena que tras el primer contacto no haya opción de continuar. Considero que la enseñanza del euskera debería ser gratuita.
En el Ayuntamiento, la mitad de los funcionarios acredita el perfil exigido. ¿Botella medio llena, o medio vacía?
Siempre prefiero ver la botella medio llena. En cualquier caso, aparte del perfil, lo importante es utilizar la lengua, integrarla en el día a día.
¿Qué nota le pone al Consistorio? Entre gutxi y bikain…
De momento se queda sin nota. Necesito más tiempo para evaluar. De todas maneras, tengo la sensación de que existe un binomio Ayuntamiento-Gestión de Obras , y discusión, mucha discusión entre concejales. Por otro lado, me parece muy positivo para Geu que vayamos a firmar un acuerdo de colaboración con el Ayuntamiento. También lo haremos con la Diputación.
Este año Vitoria se ha apuntado al fenómeno Mintzalaguna, y ya ha habido ‘overbooking’: más de 220 personas han participado en el programa. ¿Cómo valora esto?
Mintzalaguna era algo totalmente necesario, y refleja la realidad de la ciudad: un importante número de personas estudiando euskera que necesita espacios de utilización. El euskera sale a la calle y eso da vida tanto a la ciudad como a la lengua.
Hoy se cumplen dos años desde que se hicieron públicos los hallazgos en Iruña-Veleia. Las inscripciones fueron, y son, una buena noticia para el euskera. También, probablemente, para los euskaldunes, dado que a menudo se ven obligados a justificar su opción lingüística ante argumentos como: “Si aquí siempre se ha hablado castellano…”
Iruña-Veleia nos tiene en vilo y, en principio, romperá tópicos. Estamos hablando de una ciudad de cerca de 10.000 habitantes con inscripciones de los siglos III al VI. En cuanto a lo de que aquí siempre se ha hablado castellano , no hacía falta esperar a estos hallazgos para afirmar lo contrario; entre otros estudios, Xabier Otsoa de Alda y yo, junto con la colaboración de Kike Fernández de Pinedo, hicimos en su día una investigación que publicamos en libro Arabako Euskal Hotsak-Antecedentes del Euskera en Álava . El euskera ha sido idioma de uso generalizado en Álava y en algunas épocas y zonas, el único conocido y utilizado.
Por cierto, menudo misterio el de Iruña-Veleia, ¿no? El silencio ha dado lugar a todo tipo de especulaciones…
Sí. Con el revuelo que se montó al principio, es normal que actúen así. Es delicado. Yo tengo plena confianza en Eliseo Gil y su equipo.
