Revista divulgativa sobre cultura vasca

Poesía en euskera del fin de la Edad Media (I): cantares épicos

In Poesía on Diciembre 3, 2009 at 12:05 am

Introducción histórica

La península ibérica en el año 1030

El profesor Patricio Urquizu describe así la situación histórica durante la Edad Media en su Historia de la Literatura Vasca (UNED, 2000):1

El País Vasco o Euskal Herria, la Vasconia de los historiadores La Marca, Oihenart, etc. como indican diversos autores medievalistas (Goyheneche,2 Estornés,3 Caro Baroja,4 Orella,5 etc.) tuvo hacia el siglo IX una unidad nacional monárquica siendo su primer rey con sede en Pamplona Iñigo Ximenez Aritza. A este reino se le adhirió más tarde el antiguo condado de Álava, que abarcaba también las provincias de Vizcaya y Guipuzcoa, y posteriormente se añadieron las de Vasconia citerior, continental o aquitana que se extendía por las provincias de Lapurdi, la Baja Navarra y Zuberoa.

Sancho el Grande (999-1035) reunió bajo su corona las tierras pobladas por vascos, e incorporó Castilla, Aragón, Gascuña y el condado deTolosa, siendo considerado hoy en día el mayor rey de Navarra. La monarquía navarra importaría de los recién fundados centros urbanos de las áreas de habla occitana la burguesía encargada de dotar de infraestructura económica y comercial al reino. A su vez la mayoría de los monjes de las distintas órdenes y monasterios eran de origen occitano y franco, es decir, la vida cultural, económica y política del país era controlada por gentes extranjeras respecto a este.6

La sustitución lingüística del latín por el occitano como lengua administrativa, oficial y judicial en el Reino de Navarra se debió a esto, aunque pronto encontró en la corte una competidora, el romance navarro, que gozaría también de oficialidad, a diferencia del euskera, que aun siendo la lengua mayoritaria del Reino carecía de prestigio social. 6 7

Sus herederos repartirían los reinos, siendo Guipúzcoa anexionada injustamente según el testamento de Alfonso VIII en el 1200 por Castilla, aunque no exista unanimidad ni pueda conocerse si la anexión se debió a una conquista, fue voluntaria o forzada. 8 Algo más tardía será la incorporación a la Corona de Castilla del Condado de Álava y el Señorío de Vizcaya (XIV), aunque en los tres casos los monarcas castellanos jurarían guardar sus fueros. Las provincias de Lapurdi y Zuberoa (Pays de Soule) pasaron a pertenecer a Inglaterra en 1154, situación que se revertirá con la Guerra de los Cien años, al caer Mauleón y Bayona en manos de Gaston de Foix, vizconde del Bearn, en 1449 y 1451 respectivamente. Mientras el Reino de Navarra pasa a manos de los condes de Champagne hasta 1328 y finalmente a la casa de Evreux.

Entre 1442 y 1461 se da la guerra civil entre los beamonteses (partidarios del Rey de Castilla) y los agramonteses (partidarios del Rey de Navarra), dirigidos por Luis de Beaumont y Pedro de Peralta respectivamente. Finalmente el trono pasa de los Evreux a los Albret, al casarse Catalina de Foix con Juan III de Albret. Estos enfrentamientos los dos linajes tendrían su correlato en el resto de Vasconia con los oñacinos y gamboínos, al ser los primeros partidarios de Castilla y los segundos de Navarra. Estos hechos luctuosos fueron fuente de inspiración para las primeras baladas euscaras, tanto para las guda-kantak (trad. Cantares de Batalla o Épicos) como eresiak femeninas (trad. Cantares fúnebres). Destacan entre ellas la Eresia de Milia de Lastur y Bereterretxen khantoria.

La luchas entre banderizos es un fenómeno de la Baja Edad Media que no solo se da en Vasconia, sino también en Castilla, Aragón, etc. aunque adquiere intensidad excepcional en la región vasca. El enfrentamiento entre estos grupos no se debe solamente a luchas dinásticas, tienen un trasfondo social y económico. Las villas habían ganado fuerza entre los siglos XIII-XIV, y observaban con preocupación los problemas de bandidismo, así como la destrucción de ferrerías, asaltos a mercaderes, etc. que ponían en peligro el renaciente comercio europeo. Es por ello que las Hermandades adquieren un papel importante en la pacificación y resolución de conflictos, aunque sus métodos, como recuerda el Cantar de Saindalia, no distarán mucho de los usados por los banderizos.

Poesía del fin de la Edad Media

Cantaras épicos: gudu kantak

Las guerras entre banderizos aun teniendo un origen dinástico, son fruto de odios y rencores acumulados con el tiempo, así como de los desafíos que existían entre los linajes como muestra el Cantar de Aramaio:

“-Ba al da, ba al da? (trad. “Hay alguién que se atreva?)“-Ba da emen bere y lako bat alda” (trad. “Si hay, aquí uno como tú”)

Lejos del supuesto aislacionismo e inexistencia de tradición culta que se le achaca a la literatura en vascuence, entronca así con la tradición baladística europea, pues no debe olvidarse que Vasconia se ve atravesada por una de las vías de influencia europea más importante: el Camino de Santiago. La primera referencia a las canciones de Vasconia las tenemos ya en el texto literario catalán más antiguo, la Canço de Santa Fe de Agen (XI):

Tota Basconn´et Aragonse l´encontrada dels gasconssabon qals es aquist canczonse ssés ben vera esta razons”

(trad. “En toda Vasconia y Aragón y en la frontera de los Gascones saben de quienes son estas canciones y si son verdaderas estas razones”)

Se tiene constancia que los trovadores provenzales Peire Vidal, Raimon Vidal y Aimeric de Pégulhan tuvieron en el Conde de Navarra y Señor de Vizcaya Lope Díaz I de Haro y su corte de Nájera un protector.9 A pesar de esto, habrá que esperar a los cronistas Esteban de Garibay y el Bachiller Zaldibia para recoger estos primeros cantares épicos.

Las baladas medievales conocidas hasta el momento y datadas de acuerdo con Jean de Jaurgain, tomando como referencia los hechos históricos que narran son las siguientes:

  1. Cantar de la batalla de Beotibar (1321)
  2. Cantar de la batalla de Acondia (1390)
  3. Cantar de la batalla de Urrexola (c. 1401)
  4. Cantar de la batalla de Aramaio (1443)
  5. Cantar de la quema de Mondragón (1448)
  6. Cantar de Olaso (1450)
  7. Cantar de Sandailia o San Elias (c. 1450)
  8. Cantar de la batalla de Erroitegi (1448-1468)
  9. Cantar de la batalla de Munguia (1471)
  10. Cantar de la batalla de Fuenterrabía (1476)
  11. Cantar de Bretaña (c. 1500)
Cantar de la batalla Beotibar

Fue el historiador y erudito Jean de Jaurgain el primero en relacionar las baladas medievales con los hechos históricos que narran para proceder a su datación. De acuerdo con este método, el primer cantar épico en euskera es el Cantar de la Batalla de Beotibar que aconteció en el año 1321. El cantar o balada es fruto de los antes mencionados cruentos y largos conflictos entre los linajes enfrentados en la Guerra Civil de Navarra. La versión del fragmento de 6 versos recogida por Esteban de Garibay es la siguiente:

“Mila urte ygarota

Ura vere videan,

Guipuzcoarroc sartu dira

Gazteluco echean

Nafarroaquin batu dira

Beotibarrê pelean”10

Y que el mismo cronista traduce como:

“cuyo significacio es dezir que aun passados los mil años, ya la agua su camino, y que los Guipuzcoanos avian entrado en la casa de Gaztelu, y en pelea se avian topado con los Navarros en Beotibar”11

El cantar narra como los navarros intentaron recuperar Guipuzcoa ante la minoridad de Don Alfonso el Onceno, mientras a su vez los guipuzcoanos ante la conculcación de sus fueros, buenos usos y costumbres decidieron buscar su restablecimiento bajo la Corona de Castilla y Alfonso VIII, aprovechando también que Sancho VII se encontraba en África.

Además de esta versión existen las de Zaldibia y Lope Martínez de Isasti, aunque este último cite al bachiller. Koldo Mitxelena criticó en su Historia de la Literatura Vasca que estos cantares hubieran sido editados en continuadas ocasiones, pero con errores de lectura. Por ejemplo Juan Carlos Guerra lee:

giputz arro oc sartu dira /Gazteluco echean
(trad. “Estos orgullosos guipuzcoanos se han unido / a Castilla)

Es decir, se trataría de una canción navarra contra los guipuzcoanos que se unieron a Castilla. A esta lectura se le contrapone por otro lado la realizada por otros ateniéndose exclusivamente al texto y que concuerda con la realizada por el mismo Esteban de Garibay:

gipuzcoarroc sartu dira /Gazteluco echean
(trad. “Nosotros los guipuzcoanos han entrado / en la casa de Castillo”)

La polémica respecto a la interpretación de estas palabras ha venido tanto del plano literario como el político. Así pues, Juan Carlos Guerra dio por buena una canción (Beotibarko kantak) de temática similar pero más extensa recogida por Otaegi en su infancia de Cegama y cuya antigüedad parecía estar atestiguada al haberle mostrado un sacerdote el original en un antiguo manuscrito. Ya en su día Orixe argumentó en su Euskal literaturaren atze edo edesti laburra (1927) que aunque Guerra avalará la indiscutible antigüedad de ese cantar, a él le parecían que había sido compuesto en el dialecto central del euskera de la época, siendo hoy considerado un texto apócrifo: 12

Beotibar’ko zelaiak,
len ilunak, gaur alayak!
Beotibar’ko arkaitzetan

frantsesak gure oñetan.
Arro asko sartu ziran,

umil asko irten ziran.

Oñaz, agintari aundia,

zuretzat gure bizia!
Nora zuaz, Oñaz Jauna,

frantses jende arengana?

Edur maluta ugaria,

ugariago etsaya.
Larrean emaztetxuak,

begian negar-malkuak.

Atoz len bai len etxera,

bestela oso galdu zera!
Aurrera, mutil maiteak,

etxera dolorkumiak,

il emen edo garaitu

Oñaz Jaunak esaten du.
Zein gelditzen da atzian

Oñaz ikusita aurrian?

Zu zera nere nagusi,

zurekin il edo bizi.
Juan dira emendik betiko,

ez dira iñoiz etorriko;

beti euskaldun mendiak

La misma temática fue utilizada en el drama histórico Beotibarko gudua del dramaturgo y poeta tolosarra Ramos Azcarate y traspaso al parecer el ámbito de la lengua vasca, pues la batalla fue recogida en el poema de Alfonso el Onceno. Este poema de acuerdo con Cornu y Carolina Michaelis de Vasconellos fue una traducción de poema en lengua gallega de Rodrigo Eannes:

En aquesto acordaron Navarros e su compannacon muy gran poder entraron por tierras de la montanna

Aquesta los dexemos

que los Lepuscano vencieron

e los fechos declaremos

que despues contescieron

Cantar de Bretaña

Más allá del tradicional corpus de baladas éuscaras que recopiló Koldo Mitxelena en Textos Arcaicos Vascos, Ibon Sarasola recogió otros canta en su tesis doctoral, destacando entre ellos el Cantar de Bretaña, descubierto por Alfonso Otazu en el Archivo Histórico Nacional.1 Se trata en palabras de Sarasola de un cantar totalmente atípico en comparación con el resto de cantares antiguos, al carecer por ejemplo de rima y acento heroico, pues posee un tono casi trivial. Consta de 5 estrofas y 49 versos y aunque Sarasola lo sitúa alrededor del año 1500 Lakarra considera que se trata de una composición bien entrada en el siglo XVI, cuando el Romancero Nuevo estaba en su apogeo, en el segundo tercio del citado siglo. 13

Cantar de la Quema de Mondragón

Este cantar fue recogido en Linajes de Vizcaya, Guipúzcoa y Álava de Juan Francisco de Hita y narra uno de los episodios más luctuosos de la Guerra Civil de Navarra, la quema de Mondragónfruto del enfrentamiento entre dos linajes: los Guraya (oñacinos de Vergara) y los Bañez (gamboínos de Arrasate). Así explica el enfrentamiento Juan José Goikoetxea 14

Pero la tan ansiada paz sólo duró lo del canto del cisne pues tan sólo un año después en 1448, el Señor de Oñate, Pero Vélez de Guevara enirentado con los Guraya y armado con mil quinientos hombres entró en Mondragón para apropiarse de la villa. Gómez González de Butrón, Jefe de los oñacinos de Vizcaya, acudió en defensa de los suyos con más de 600 hombres y tras reñida contienda consiguió apoderarse de la villa.

Ante el cariz de la batalla acudieron en socorro del Sr. de Oñate Marlín Ruiz de Olaso y los importantes linajes de los Arleaga, Ladrón de Balda, Juan Ortiz de Zarauz, el de San Millán, el de casa Achega y Rodrigo de Balza, que al ser superiores en número desearon la batalla en campo abierto y para obligar a los de Butrón a salir de Mondragón prendieron fuego por los cuatro costados.Ante la magnitud del incendio el Sr. de Butrón se vió obligado a salir de la Villa, esperándoles los gamboinos emboscados, atacándoles por todos los costados, produciéndoles una verdadera carniceria, pereciendo destacados personajes como el hijo del Sr. de Múgica, el Sr. de la casa Ugarte, el Sr. de Butrón y su hijo y cayeron prisioneros Lope de Gaviria, el Sr. de Láriz,Martín Ruiz de Olaso yerno de Butrón y Martín Urquiza.El incendió de Mondragón fue total (…)

Los vecinos trataron de salvar sus bienes, pero el conde de Oñate entró (…) y lo arrasó, según narra Garibay. El rey Juan II aplicó la justicia con mano dura, señalando pena de muerte para el conde de Oñate y todos los señores de las casas de linajes que participaron en la contienda (empozados en agua con sendos pesos a los cuellos) y todos los demás hidalgos que les acompañaron a la pena de la horca.

A los vecinos de Mondragón que acompañaron al Sr. de Oñate en la quema de la Villa como Lope de Osinaga, Martín de Olabarrieta. Rodrigo de Avendaño, Juan de Arlazubiaga, Martín de Cilaurren, fueron condenados a ser quemados vivos, que según Garibay pasaron de trescientas las personas condenadas. Las sentencias no se ejecutaron, por intervención de varios personales ante el rey Enrique IV, quién mandó desmochar las torres de los parientes mayores y poner fin a la Guerra de los Bandos.

El cantar está compuesto por tres canciones:

1. La primera de ellas consta 10 versos en dos estrofas:

  • Oñacina: de cinco versos dodecasílabos con rima a-a y es puesta en boca de los oñacinos, de manera que está en dialecto occidental del euskera o vizcaíno de la zona de Mondragón(Guipúzcoa).
  • Gamboína: está compuesta por cinco versos octosílabos en los que se narra como yacían sin vida Gómez el grande, su hijo y su sobrino. Indica Koldo Mitxelena que ha habido errores de lectura en este cantar, como el de Gorostiaga, quien lee dantza en vez de dautza, es decir, lee danza en vez de yace.

2. Le siguen diez versos octosílabos de rima finalizada en -ik donde se describe a los caídos en la batalla recurriendo a características y tópicos de cada territorio: anchos (alaveses), inquietos y duros (vizcaínos) y hermosos y fuertes (guipuzcoanos). Patricio Urquizu señala basándose en la lectura realizada por Koldo Mitxelena un error de lecutra de Jon Juaristi quien lee hondo ederric en vez sendo ederric como indica el texto.

3. La tercera consta de 35 versos octosílabos, siendo la más extensa de las tres. Se inicia con una formula decorativa tradicional de las baladas éuscaras y las kopla zaharrak (o coplas viejas) con referencias a la naturaleza:

    Argui yçarrac urten dauÇeruan goyan ostançeanBergararroc asi diraTrajioe baten asmaçean

    trad. Clara ha salido la estrellaen lo alto del cielo tempestuosolos bergareses han comenzadoa urdir una traición

    En el mismo cantar se encuentra otra formula habitual y de origen clásico (“Oyn arroc çi[tu]an luma/ Oçaetaco jaun gazteac“) y uno de los momentos más épicos, la conversación entre madre e hijo, que tiene cierto paralelismo con el Cantar de Bereterretx.

    Notas y referencias

    1. a b Patricio Urquizu (dir.), María José Olaciregui, Xabier Altzibar, Iñaki Aldekoa, José Ramón García y Josue Chueca. Historia de la Literatura Vasca. UNED ediciones: Aula Abierta. Madrid (2000)
    2. ↑ Eugène Goyheneche, 1961, Nôtre Terre Basque, Notions de géographie, histoire et culture populaire. Ikas. Bayonne
    3. ↑ Bernardo Estornés, 1933, Historia del País Vasco. Ed. vasca. Zarautz
    4. ↑ Julio Caro Baroja, 1972, Los vascos y la historia a través de Garibay (Ensayo de biografía antropológica). Txertoa. Donostia
    5. ↑ Jose Luis Orella, 1991, Euskalduna Beheko Erdi Aroan, Giza jokabideak. Ortzadar. Bilbo
    6. a b Koldo Zuazo. The Basque Country and the Basque Language: An overview of the external history of the Basque language. pag. 7
    7. Estudio lingüístico de la documentación medieval en lengua occitana de Navarra. Bilbao. Universidad del País Vasco (1988)
    8. ↑ Fausto Arocena, 1964, Guipuzcoa en la Historia. Minotauro, Madrid
    9. ↑ Joseph Anglade. Les trobadours pronveçaux en Biscaye. Revista de Filología Española. pag. 343-353 (1928).
    10. ↑ Koldo Mitxelena. Textos Arcaicos Vascos (1990) pag. 66
    11. ↑ Koldo Mitxelena. Textos Arcaicos Vascos (1990) pag. 66
    12. ↑ Orixe.Euskal literaturaren atze edo edesti laburra (Euskal-Esnalea, XVII, 1927)
    13. ↑ op. cit. en SIGLO XVI: LAS PRIMICIAS DE LAS LETRAS VASCAS (Basqueliterature.com). A.Arcocha-Scarcia y B.Oyharçabal
    14. ↑ Juan Jose Goikoetxea. Linajes del Bajo Deba. Parientes Mayores: Olaso (II). Udaberria 2004
    15. ↑ J.M.Lekuona Ahozko literaturaren historia Euskal Herria. Vol.1, San Sebastián, Jakin.1, 1984
    16. ↑ Bertsozale Elkartea

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