Revista divulgativa sobre cultura vasca

Francisco Rodríguez Adrados: paradigma del desconocimiento académico (I)

In Euskera on Agosto 15, 2008 at 5:09 pm

El gran lingüista Lawrence Robert Trask (o solamente Trask) ya se quejaba en su artículo “Origin and Relatives of the Basque Language: Review of the evidence” (1995) de que muchos de los que investigaban acerca del euskera, su origen y parentescos parecían desconocer por completo de la existencia de la “Fonética histórica vasca” (1961) de Koldo Mitxelena. Le parecían entendibles las barbaridades y comparaciones como críticas realizadas hasta el momento con el euskera, pero después de la obra magna de Mitxelena la filología éuscara tenía el camino a seguir marcado, los pseudo-investigadores, apologistas y demás ya no tenían que hacer. Bueno, no deberían ya tener que hacer…porque libros siguen vendiendo…

Aunque al parecer el señor Adrados recomienda la lectura de Mitxelena y Caro Baroja en sus entrevistas, él mismo parece no haberlos leidos. Veamos las barbaridades que dijo la última vez:

Tuvo, en un momento medieval dentro de España, una extensión mayor que la actual, a juzgar por los topónimos, pero en la Antigüedad el vasco estaba mucho más implantado en Aquitania que en el actual País Vasco español, donde la toponimia es casi toda indoeuropea y céltica; vasca solo a partir del siglo I. a. C. (…)

Personalmente, no creo que sea más antiguo que el indoeuropeo. Estas hordas de gente que venían de allí, de Asia, mezcladas -los turcos, los fineses- son de la misma época. Llegan de este a oeste y, ¡claro!, chocan con el mar y los vascos quedaron apretados entre el mar y los que venían detrás, los celtas. El vasco es más antiguo en Aquitania que en el País Vasco español, pues.

Analicemos lo que ha dicho:

  • El euskera estaba más extendido en Aquitania que en la península
  • No hay toponimia euskerica en la península antes del siglo I a.C
  • El euskera no es más antiguo que el indoeuropeo suponemos que querrá decir que el proto-indoeuropeo y que se refiere a su presencia en Europa
  • El euskera viene de Asia, como las lenguas turcas y finesas

Pero la cosa no acaba ahí, en un durisimo artículo en el ABC “Euskera, ahora toca” hizo lo que ningún buen científico (y menos un buen lingüista) debe hacer (por muy seguidores de Sánchez Albornoz que sean): mezclar política, historia y lenguas. Reproduciremos solo los fragmentos que tengan que ver con el tema que tratamos:

Los lingüistas somos hoy más pragmáticos. Lean a Caro, a Michelena, a Tovar, a Villar, a otros más, incluso yo he escrito sobre esto. El euskera es, sí, una lengua no indoeuropea, pero no hay datos seguros de parentesco con otras lenguas ni de su exacta antigüedad.

Sin duda es una lengua de inmigrantes seminómadas, semi-agricultores que vinieron del Este, de la llanura rusa o el Cáucaso o más allá en oleadas sucesivas desde en quinto milenio a. C.: como los indoeuropeos y los finougrios (de donde el finés y el húngaro). Todos, sus antepasados y los de nosotros los indoeuropeos, más o menos iguales en cultura y antigüedad. Más tarde llegaron desde Asia pueblos como los hunos, después los altaicos (de donde los búlgaros no indoeuropeos y el turco), luego los tártaros y otros.

Asia es una vasta matriz de pueblos, desde ella fue poblada Europa en las fechas indicadas, de los anteriores europeos nada tenemos sino sus huesos. Nada de sus lenguas.

Los vascos son captables por nosotros, históricamente, por fuentes griegas y romanas desde en torno al cambio de era (Estrabón, Plinio), en la región de Hispania que sabemos. Pero apenas existen topónimos euskéricos en esa zona, casi todos son indoeuropeos, celtas, ibéricos o latinos. Hay estudios recientes. A juzgar por topónimos y antropónimos antiguos, los vascos llegaron primero a Aquitania, donde los celtas, hacia el 800 o el 500 a. C., los arrinconaron junto al mar. Sólo luego, como tantos pueblos, bajaron hacia el Sur.

Seguramente hacia el siglo I antes de Cristo llegaron a su ángulo de Hispania, algo se expandieron luego en la Edad Media. Esto es lo que creen hoy los más de los lingüistas. Y los genetistas nos dicen que sus genes no difieren sustancialmente de los de sus vecinos.

Esto es lo que puede suponerse sobre los vascos en el S.O. de las Galias y su región de España: eran un pueblo y una lengua llegados del Este junto con tantos otros pueblos, rodeados aquí por indoeuropeos varios, celtas y romanos. No mitifiquemos. El origen y la historia del euskera son, en Europa, paralelos a los de tantas lenguas, las indoeuropeas entre ellas. Lo más original es que sobrevivieron dentro de ese entorno. Trajano prefirió dejarles tranquilos, estaban a trasmano, se fue a los dacios y los nabateos. Y ellos se defendieron de los godos.

Veamos que dice nuevo:

  • Los vascos vienen de Rusia o las llanuras del Caúcaso
  • Juntos con ellos vinivieorn los indoeuropeos y finohungríos
  • Después vinieron los pueblos asiáticos, pero no eramos asiáticos ya los vascos?
  • Si se estudia la antroponimia los vascos llegaron antes a Aquitania
  • Los lingüista creen eso ¿o.O?

Empezaremos desde el final, no, la lingüística vasca no cree eso, no hay más que leer los trabajos de Joaquín Gorrchategui, Joseba Lakarra o del fallecido Mitxelena, los tres autoridades indiscutibles en la lingüística histórica del euskera, para comprobar que no es así, pero ya habrá oportunidad de citarlos.

El académico menciona la antroponimiacomo argumento a favor de su “tesis”, en ese caso, ¿de donde han salido la inscrición alavesa de Attia o Illuna, la navarra Ummesahar, la guipuzcoana Belteson, la zaragozana Ederetta, etc.?* Todos estos antropónimos encontrados en lápidas y altares romanos son alrededor de un siglo antes que J. y III posteriores. ¿Se puede decir por lo tanto que las inscripciones de Aquitania sean más viejas que las de la península? no, no tiene sentido decir eso. ¿Por que? bueno, las inscripciones de antes y después de Cristo tienen una pequeña diferencia que ayuda a datarlas (más allá del C14): el poseer la declinación latina o no.

Nos extraña que a este catedrático especializado en lenguas clásicas se le haya pasado este detalle, pero ya lo explicaremos nosotros para que todos los lectores lo puedan entender:

Un ejemplo, el nombre

Bihoscinnis

encontrado en Eup (Haute-Garonne) es el genetivo latino del sustantivo euskerico Bihotz (corazón), es decir, tiene una declinación latina, por lo tanto probablemente sea una inscripción posterior al año 0 d.C. Además contamos con la inscripción Bihox, que nos permite asegurar la comparación y existencia de la declinación. Pero en Lerga (Navarra)

Umme Sahar

O en Trespuentes (Álava)

Illuna

O en Escuñau (Valle de Arán, Lleida)

Anderexo

O en Saint-Pée-d’Ardet (Haute-Garonne)

Artahe

encontramos inscripciones sin declinar, por lo tanto… a ambos lados del pirineo y en estos mismo encontramos inscripciones igual de antiguas. ¿Donde esta esa antigüedad de la que habla el señor Adrados? No se molesten queridos lectores en buscarla, en dos palabras: no existe. No existe esa mayor antigüedad en las inscripciones de Aquitania, ni ningún filólogo vasco ha hablado de esa supuesta antigüedad.

Continuará…