Revista divulgativa sobre cultura vasca

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Las inscripciones en euskera incluyen frases del Padrenuestro

In Noticias de Álava on julio 26, 2008 at 9:57 pm

Domingo, 11 de junio de 2006

otras ‘sigilatas’ enumeran los nombres de colores

‘Urdin izar’, ‘Geure ata’, ‘Gorri’, ‘Edan’ o ‘Jainkoa’ aparecen grabadas en cerámicas del siglo III

vitoria. Las frases en euskera más antiguas que se conocen, acaso 800 años anteriores a las glosas de San Millán de la Cogolla, descubiertas en Iruña Veleia cuentan con fragmentos de temática cristiana, tal y como adelantó DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA. Pero, este nuevo conjunto epigráfico (posterior en su desenterramiento al que desveló jeroglíficos y dibujos de la figura de Cristo) también cuenta con frases y palabras sueltas del vocabulario empleado en la vida cotidiana.

Así, además, de vocablos de “vasco antiguo” que se pudieran corresponder con el Padrenuestro como Geure ata (gure aita o nuestro padre) o Jainkoa (Señor), también se han encontrado palabras con los nombres de diversos colores como Gorri, así como la serie léxica Urdin izar (Estrella azul), edan y jan (verbos de beber y comer).

El descubrimiento se encuentra, de cualquier modo, bajo el análisis de los especialistas más reputados de la filología vasca. El catedrático y director de Investigación de Euskaltzaindia, Henrike Knörr, así como el también catedrático de la UPV y autor de numerosas publicaciones sobre el euskera antiguo, Joaquín Gorrotxategui, han sido los elegidos para estudiar las piezas y ofrecer sus conclusiones en el futuro. Esas investigaciones acaso sean paralelas a las que por otra parte realizan emisarios del Vaticano sobre el origen del cristianismo en el País Vasco.

Asimismo, este extenso material también deberá pasar las oportunas pruebas para calibrar en qué época fueron escritas. Los arqueólogos ya señalaron ayer que sospechan, por las estatigrafías realizadas en el campo de trabajo, que se corresponderían con la época tardorromana; es decir, a finales del siglo III o, acaso, en el siglo IV después de Cristo.

“El hallazgo de Veleia es importante para la lingüística vasca; ha costado que se considere una ciencia seria”

In Noticias de Álava on julio 26, 2008 at 9:56 pm

Viernes, 16 de junio de 2006

Henrike knörr, director de la sección de investigación de euskaltzaindia

vitoria.El hallazgo de inscripciones en euskera en Veleia ha roto por fin el monopolio de las glosas de San Millán de la Cogolla. Y, además, con palabras inteligibles.

Ciertamente, desde Menéndez Pidal había habido un monopolio de las glosas, unos comentarios a unos textos latinos que están, en su mayor parte, en romance navarro-aragonés, aunque contienen dos frases en euskera. En el siglo X había población vascófona en esa zona. Sin embargo, en esas dos frases no entendemos más que ez (no), guek (nosotros) y dugu (tenemos o hemos). En parte por su misterio y por ser el único testimonio en euskera han tenido monopolio. Ahora, por una pirueta de la historia, han aparecido unas palabras de al menos 500 años antes. Es verdad que no son frases. De hecho, nos daríamos con un canto en los dientes si apareciera algo así como “Valerio viene del campo”. En próximas excavaciones podrían aparecer palabras que no podamos entender, pero por ahora todo es diáfano.

De las inscripciones halladas, ¿alguna ha sorprendido especialmente a los expertos lingüistas?

Desde el punto de vista lingüístico, podría decir que casi nada nos ha sorprendido, porque las palabras encontradas están muy poco alejadas del euskera actual. Quizá lo más llamativo es la z de zutan, ya que que la moda de entonces consistía en el empleo de la s . También resulta curioso el aspecto más bien oriental de Miriam, porque en la traducción del Nuevo Testamento amratiense se dice María.

Sabemos que las leyendas aparecen impresas en ladrillo, pero no cómo están escritas. ¿Qué podría adelantarnos?

Las palabras están escritas en mayúsculas, porque entonces no se escribía en minúsculas. La u aparece como entonces se escribía en mayúscula, como v . Aspectos que ahora nos parecen tan necesarios, como una coma o los puntos, llegaron más tarde.

El preceptor de los niños de la ‘domus’ Pompeia Valentina parece ser el responsable de los jeroglíficos egipcios encontrados. ¿Sospechan qué tipo de persona o de personas pudieron escribir esas inscripciones en euskera?

Sería estupendo que apareciera una firma, pero yo soy un poco escéptico en cuanto a eso. Sin firma, no se puede saber quiénes son los autores de las leyendas encontradas. Entonces, mucha gente utilizaba el ladrillo para escribir, porque es el material que tenían más a mano.

Tanto Joaquín Gorrotxategi como usted han contemplado distintas piezas y han analizado las fotografías de las inscripciones. ¿En qué va a consistir, a partir de ahora, su trabajo en equipo?

Una vez que la excavación de esa parte termine, habrá que hacer una relación completa de las palabras: las que se pueden casar entre ellas, aquellas que parecen independientes pero pueden formar parte del mismo contexto, ver si estamos ante un Padrenuestro entero o no… En noviembre esperamos entregar a la comunidad científica una lista de lo que ha aparecido y un estudio de lo que nos parece más importante: por qué Miriam y no María, qué significa urdin…

Los arqueólogos todavía no pueden precisar la época a la que pertenecen las inscripciones, aunque se decantan por el siglo V en lugar del III. De confirmarse esta fecha, ¿los hallazgos perderían valor?

Es muy comprensible la precaución de los arqueólogos, el hecho de que quieran manejarse en una horquilla temporal amplia, del siglo III al VI. Si habláramos del siglo III o IV, eso tendría su importancia, porque entonces Álava se encontraba bajo el manto protector del sistema político-administrativo de Roma. En el siglo VI, sin embargo, dominaba la monarquía visigótica, aunque se sabe que tenía malas relaciones con Vasconia.

Se muestra muy prudente. ¿Muchas teorías sobre la llegada del euskera a esta zona se derrumbarían en función de la cronología del hallazgo de Veleia?

Insisto en que de momento no hay nada claro, pero mi impresión es que, contrariamente a lo que se ha dicho muchas veces, no hubo corrimiento de gente vascona hacia Gipuzkoa, Bizkaia y Álava. Los datos dialectales no hablan de dialectos en dirección este-oeste, sino norte-sur. Hablamos de una lengua vasca muy antigua.

Una lengua vasca que, según desprenden las inscripciones de Iruña Veleia, apenas ha evolucionado…

A los vascos nos gusta mucho decir que el euskera es la lengua más antigua, pero el castellano que ahora empleamos tampoco ha cambiado mucho, es el latín del siglo XXI que se habla ahora aquí. En lingüística se dice que no hay lenguas más viejas que otras, aunque es cierto que el salto entre el latín y el castellano es mayor. El ritmo de evolución del euskera no ha sido tan vivo, una cosa curiosa. Mis alumnos de Filología Vasca leen textos de 1545 y con unas pocas nociones los entienden.

¿Sería descabellado pensar que Álava puede ser la cuna del euskera en la península?

Como titular, decir que Álava puede ser la cuna del euskera está bien, pero no es así. En ciencia, en arqueología y en lingüística hay un trabajo de prosprección, de búsqueda; sin embargo, muchas veces los hallazgos son fruto de la casualidad. Cuando uno tiene una ciudad romana como Iruña Veleia es probable que surjan testimonios como los encontrados, pero pueden aparecer otros en otros sitios. Mi maestro Koldo Mitxelena era escéptico en cuanto a la posibilidad de descubrir testimonios de la lengua vasca antigua. Cómo le hubiera gustado vivir este momento… Estaría entusiasmado, como nosotros ahora, que incluso perdemos el sueño.

Además de en euskera, ¿podrían aparecer inscripciones en otras lenguas antiguas en el yacimiento?

Sí, porque la realidad es que aquí, por aquellas épocas, hubo dos lenguas, además del latín: el euskera y el celtibérico, un primo del latín que es anterior en su venida a la península. Por eso, no me extrañaría nada que mañana los arqueólogos de Iruña Veleia dijeran que han encontrado inscripciones en celtibérico. Ya han aparecido en Navarra. Tampoco me extrañaría que aparecieran en ibérico. El alfabeto ibérico y su lengua se empleaban mucho o sólo el alfabeto para representar el celtibérico.

¿Qué significa este hallazgo en el yacimiento alavés para la Real Academia de la Lengua Vasca?

Es importante, porque ha costado mucho que se considere la lingüística vasca como una ciencia seria. Determinadas personas con ciertas teorías sueltan, al hablar, un torpedo en nuestra línea de flotación. Hay una universidad pública desde 1977, una academia de la lengua vasca, especialistas de relieve… El mundo de los aficionados está muy bien para una cena en una sociedad gastronómica. Pero ya se ha afinado mucho, gracias a la gente del país y a investigadores extranjeros. Nunca ha habido como hasta ahora, en conjunto y en figuras, vascólogos tan preparados, aunque sin una obra inmensa y riquísima como la de Mitxelena no estaríamos aquí. Como se decía en la Edad Media, somos enanos en hombros de gigantes.

Expertos lingüístas de todo el Estado han mostrado interés por las inscripciones y el resto de hallazgos en Iruña Veleia. Sin embargo, los medios nacionales apenas se han hecho eco del descubrimiento.

Siempre Maradona estará por delante de la lengua. Y si Sofía Loren se vuelve a casar, nosotros seguiremos muy por detrás. Somos, como se dice en francés, un fait divers , un hecho diverso, un suceso. Hay que aceptarlo. Puedo arriesgarme a decir que, con el tiempo, esa forma de ver las cosas cambiará. Pero luego saldré a la calle y cualquier viandante volverá a decirme que estoy perdiendo el tiempo y que Maradona es más importante.

El yacimiento alavés dispone de material epigráfico de Moisés con los mandamientos

In Noticias de Álava on julio 26, 2008 at 9:52 pm

la representación gráfica es muy similar en el trazado y el detalle a las otras escenas bíblicas

 

vitoria. Los responsables del yacimiento alavés de Iruña Veleia cuentan también, entre el extenso y rico material hallado, con escenas epigráficas del Antiguo Testamento. Con detalles significativos y trazos muy sencillos, al igual que las otras escenas de la vida de Jesús detalladas ayer por el equipo de investigación arqueológica, el material revela un dibujo de la figura de Moisés con los mandamientos o las tablas de la ley a su lado.

Esta composición, que se añade a las otras escenas biblicas -varios calvarios, el Belén o nacimiento de Jesús, la Última Cena o la crucifixión, entre otras-, es apenas una de las cientos de piezas que han sido descubiertas en una domus de la fructífera oppidum alavesa. Pero, además, no se descarta que en el futuro aparezca nuevo material de similares características.

No en vano, en los últimos tiempos el yacimiento de Iruña Veleia es una fuente inagotable de descubrimientos. Pero, además, el propio director del yacimiento ha asegurado que tan sólo se ha excavado en una pequeña parte de la extensa ciudad romana que vivió en el siglo III su época de mayor esplendor.

De hecho, este verano está previsto iniciar las prospecciones para descubrir el teatro romano que, en el espacio público, serviría de foro lúdico para los más de 5.000 habitantes que residían en el espolón de Arkiz. >j.s.

Otra pieza hallada en Iruña Veleia muestra una ilustración de la Última Cena de Jesús

In Noticias de Álava on julio 26, 2008 at 9:50 pm

Viernes, 16 de junio de 2006

Este material se descubre en una ‘domus’ modesta

En la representación aparece Jesús con once apóstoles en una mesa y, más abajo, un hombre ahorcado, Judas

vitoria. A cuentagotas, el equipo arqueológico de Iruña Veleia ha revelado los detalles de algunos de los más de 800 materiales epigráficos desenterrados. Ayer, el director de la excavación, Eliseo Gil, anunció otro nuevo descubrimiento. En esta ocasión se trata de una ilustración de la Última Cena, otra escena reconocible de la vida de Jesús. En este sensacional dibujo aparecen doce hombres alrededor de una mesa [11 apóstoles y Jesús], pero también en la parte inferior se ilustra otro personaje ahorcado en un árbol [Judas].

Esta pieza se suma a ostraskas con escenas referentes a la vida de Jesús, tal y como ya adelantó hace cinco días DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA. Según avaló ayer Eliseo Gil, han descubierto escenas como una estampa de su nacimiento y otra crucifixión. Pero también hay otros dibujos similares que aluden a personajes del Antiguo Testamento hallados en el yacimiento.

Estos materiales forman parte del segundo conjunto epigráfico, descubierto en una vivienda “muy distinta” a ladomus Pompeia Valentina, donde se hallaron el Calvario, los dioses paganos asaeteados, los dibujos de la vida cotidiana o los jeroglíficos y alusiones en latín a la historia egipcia.

Según explicó el director del yacimiento, el foco de investigación es “un acondicionamiento constructivo, concretamente trabajos de cimentación, que se llevó a cabo en una vivienda del siglo V d.C.”. No obstante, estas piezas, que comparten el mismo espacio que las inscripciones en euskera, todavía están sujetas a los análisis preceptivos del carbono 14.

Casi todos los hallazgos del segundo conjunto se encuentran estampados en fragmentos de ladrillo, lo que dificulta su interpretación. En esta ocasión, la suerte no se ha alíado con los arqueólogos, que pudieron agilizar su labor en la domus Pompeia Valentina gracias a que “los materiales estaban sobre cerámicas”. Esta circunstancia afecta especialmente a las inscripciones en euskera, para las que, de momento, se ha establecido una amplia horquilla cronológica desde el siglo III hasta el siglo VI. Eso sí, en cualquier caso, seguirán siendo las inscripciones de frases en euskera más antiguas conocidas hasta ahora.

“Estamos esperando a la analítica del laboratorio, que ratificará las fechas de los hallazgos”, apuntó Gil. Mientras tanto, proseguirán los estudios de interpretación y lingüística, tanto para las piezas de ámbito religioso como para las palabras en lengua vasca. El proceso durará varios meses, ya que el director del yacimiento matizó ayer que la presentación de las piezas y este nuevo material no tendrá lugar antes de octubre o noviembre.

Pese a todo, el descubrimiento de la Última Cena ha despertado un gran interés en la comunidad científica, aunque no se ha confirmado que represente la ilustración más antigua de Jesús junto a sus discípulos en las horas previas a su detención por los soldados romanos. En este sentido, el dibujo del Calvario, del siglo III, mantiene intacta su excepcionalidad. Y es que no existe ninguna otra ilustración gráfica de la muerte del Hijo de Dios tan temprana.

Cualquier alusión a la escena de la crucifixión que se produjo en el monte Calvario, tanto en pinturas como en cerámicas, es bastante posterior a esa época. Pero no sólo esa representación desenterrada en Iruña Veleia tiene importancia por su cronología. Además, exigirá una revisión histórica de las hipótesis que se mantenían hasta ahora sobre el origen del cristianismo en Álava si esas ilustraciones hacen suponer la existencia de comunidades cristianas arraigadas.

Los emisarios de la Santa Sede que acudieron al yacimiento alavés no pudieron disimular en su día su estupefacción y su regocijo. No sólo quedaron impresionados por la cronología de las piezas, sino también porque se trazaron en una época en la que los cristianos sufrían persecuciones.

Con todo, Eliseo Gil siempre ha mantenido que Iruña Veleia es un “yacimiento vivo” y no hay que descartar nuevas sorpresas.

La composición del hallazgo

In Noticias de Álava on julio 26, 2008 at 9:48 pm

Domingo, 03 de diciembre de 2006

CUANDO la firma Adirondack, con sede en el Parque Tecnológico de Zamudio (en Derio, Bizkaia), recibió diez pequeñas piezas de cerámica y vidrio procedentes de Iruña Veleia, desconocía la trascendencia que después tendrían sus analíticas. Las pruebas realizadas en esos fragmentos, del tamaño de una moneda de un euro, permitieron conocer al detalle su composición. Los resultados, complementados con los obtenidos en el CEA-CNRS francés, permitieron al físico nuclear Rubén Cerdán, coordinador de las analíticas, recabar datos para determinar la coetaneidad entre las inscripciones y las piezas. En definitiva, se trataba de uno más de los pasos en el complejo camino para verificar los hallazgos.

La primera reacción de los analistas de Adirondack, según recuerda el jefe de laboratorio, Rafael Arteagabeitia, fue preguntar “si la manipulación de esas cerámicas requería un cuidado especial”. Desde Veleia se les informó entonces de que afrontaran esta prueba como una más de las que habitualmente realizan en la empresa. Su elección, explican desde la firma, se debió a que garantizan que siguen un modelo estándar, acreditado y repetible. En este sentido, Alberto Sierra, el director, precisa que su objetivo es sólo “facilitar información a sus clientes”, en ningún caso interpretar las muestras.

Adirondack, que surgió hace 13 años y cuenta con un equipo multidisciplinar de 30 personas, se ha convertido en un referente estatal al aplicar la técnica del Plasma Inductivo Acoplado con Detector de Espectrometría de Masas (ICP/MS). Los estudiantes de ESO que visitan estas instalaciones suelen afirmar que la sofisticada máquina que realiza este prueba se parece a “una fotocopiadora”. Nada más lejos de la realidad: su precio ronda los 240.000 euros.

El jefe de la sección de inorgánicos de Adirondack, Eduardo Nieva, puntualiza que este sistema permite conocer, por un lado, la cantidad de miligramos de la mayoría de los elementos de la tabla periódica -plomo, hierro, manganeso, calcio…- que contiene cada kilo de la muestra y, por otro, precisar la relación matemática de la presencia de uno de esos elementos con respecto a otro.

Este sistema se suele utilizar a la hora de conocer los componentes del agua potable, la tierra o un residuo sólido. De esta forma, por ejemplo, se puede después clasificar si dicha basura debe almacenarse en vertederos de inertes o en los de residuos peligrosos. Pero, aparte de estas habituales aplicaciones medioambientales y sobre todo geológicas, los ensayos también tienen un interés arqueológico. A Veleia, en concreto, le permitieron conocer la presencia o no de 69 elementos en sus fragmentos de cerámica y vidrio.

El procedimiento seguido en Adirondack es complicado. La muestra sólida se muele y se trata con unos ácidos elegidos a conciencia para no contaminar el material. La disolución que se obtiene se introduce, mezclada con gas argón, en la máquina. El equipo, a una temperatura de 10.000 grados -semejante a la de la superficie solar-, produce una llama que descompone la muestra. Así se obtiene un estado de plasma -diferente al líquido, sólido y gaseoso, y similar al de las estrellas- que facilita medir qué compone lo que, al principio del proceso -que tarda alrededor de diez días-, era un sólido.

Estos resultados permitieron a Cerdán realizar sus propios cálculos. El equipo de Eliseo Gil destacó, a través de un comunicado, que “pocos materiales arqueológicos han sido sometidos a un grado de inspección como el que se ha llevado a cabo sobre los grafitos de Veleia”. La pata que componen los resultados en Zamudio se sumó, así, al estudio de las pátinas superficiales de las piezas en el CNRS. Con estas “evidencias”, los responsables de Veleia querían demostrar una cuestión puesta en duda: que los grafitti ya estaban hechos cuando quedaron enterrados en el subsuelo alavés.

Veleia: sabios, investigadores, carros y bueyes

In General on julio 26, 2008 at 9:47 pm

Jueves, 23 de noviembre de 2006

iruña-veleia vuelve a la palestra. De la mano de filólogos e historiadores, al amparo de algunos medios, y con claras reminiscencias de pasados aleteos de pájaros de mal agüero, se intenta que renazcan dudas y se siembran sombras donde cada vez son más intensas las luces.

En una conferencia a la que asistí recientemente, hablaba Pedro Miguel Etxenike de la diferencia entre los sabios y los investigadores. El sabio descubre para conocer, aspira a comprender los grandes temas, interrelaciona descubrimientos y datos parciales construyendo modelos y sistemas universales en espacio y tiempo. El investigador, por el contrario, conoce para descubrir. Se aísla de contextos culturales y de corrientes de pensamiento, se apoya en métodos y técnicas que revisa de forma continua y se centra en verificar lo que descubre. No es consciente, ni debe serlo, de las consecuencias que tenga su descubrimiento, intenta, simplemente, certificarlo con el mayor rigor científico, con la mayor solidez metodológica.

En nuestro actual modelo cultural, todos nos reclamamos científicos. Pero hay una parte de la ciencia que genera pruebas, y otra parte que se dedica a interpretarlas. Como dirían en CSI , las pruebas no se fabrican; existen y cuentan su verdad, sólo hay que saber escucharlas. El proceso científico no es acomodar la realidad a nuestro conocimiento construido sobre las cosas, sino al contrario, se trata de acomodar nuestro conocimiento de las cosas a lo que éstas nos van diciendo.

En todos los campos de nuestro saber nos vemos obligados con cierta frecuencia a reformular lo que habíamos dado por bueno, y básicamente existe un motivo, la aparición de nuevas evidencias que demuestran que estábamos equivocados. En el caso de disciplinas como la historia o la filología, esto es habitual a lo largo de su propia historia. Según el arqueólogo va aportando datos y pruebas, el historiador, el filólogo, debe adecuar su modelo mental al nuevo escenario. Así ha venido siendo y así debiera seguir siendo.

Lo que ocurre con Veleia y sus hallazgos produce en muchos de los que seguimos el tema una sensación contradictoria. Hay una sensación de alegría que roza el vértigo. Alegría porque se demuestra que una correcta metodología aporta datos de indudable valor. Vértigo porque esa misma metodología nos introduce en un escenario de dudas sobre lo que habíamos creído hasta entonces. Alegría también porque nos acercamos a humanos que vivieron donde nosotros habitamos hace casi 2.000 años y que, sin embargo, nos aparecen ahora tan cercanos, tan humanos , tan parecidos a nosotros.

La contradicción viene por una enorme sensación de pena. Pena por ver cómo hay quien prefiere dudar del dato antes que cuestionar su propio modelo mental. Pena por ver cómo intereses políticos, rencillas personales, maniobras culturales y todo tipo de artes no confesables, se ocupan más de enturbiar la verdad que de buscarla y acogerla con regocijo.

Pena porque se usan argumentos peregrinos para defender todas estas miserias. Presentar Veleia como una isla paradisíaca en la que las gentes escribían de forma compulsiva para así intentar desacreditar el conjunto hallado es caer en la caricatura. Tan caricatura como plantear que estemos hablando de unas 600 piezas que se producen por una población de 5.000 habitantes en un espacio temporal de varias generaciones, pongamos por ejemplo 200 años.

Esta Atenas del Norte , en pura estadística, producía nada menos que tres garabatos al año entre 5.000 personas. Tampoco es para tanto. Basar las dudas en que no hay referente similar en el mundo es totalmente acientífico. Lo cierto no es que no haya, lo cierto es que no se ha descubierto, y estoy convencido de que esto ocurrirá, y dejará Veleia como un punto más de conocimiento con algo que, eso sí, le hará única: haber sido el primer sitio donde una metodología correctamente aplicada a la excavación de yacimientos arqueológicos ha producido un resultado como éste.

Hoy más que nunca debemos reclamar a unos y otros que asuman aquel Sapere Aude! con el que Kant resumió el motor de la Ilustración. Tengamos el valor de saber, y la elegancia de aceptar que lo que sabemos no es todo. Es simplemente el resultado de lo que hasta ahora conocemos, y debe por tanto poder ser cuestionado cada vez que conozcamos más sobre lo que pretendíamos saber.

Tengamos la audacia, como científicos, como políticos, y hasta como personas, de saber qué son bueyes y qué son carros, y quién debe tirar de quién si lo que queremos realmente es avanzar.

* Amigo de Número de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País

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