Viernes, 09 de junio de 2006
Eliseo gil, arqueólogo y director de iruña veleia
nanclares. El templo paleocristiano de Salinillas de Buradón, del siglo V d.C., era el testigo más antiguo del cristianismo alavés. Los estudiosos de esta evangelización se debatían hasta el momento entre dos teorías: la posibilidad de que los fieles de Jesucristo se arraigaran de forma muy temprana en Euskadi o la contraria, que su bautismo no hubiera llegado antes del medievo. Iruña Veleia ha dado nuevos argumentos en favor de la primera hipótesis, al descubrir un antiquísimo dibujo del Calvario del Señor.
¿Qué refleja el dibujo?
Nos encontramos ante una representación del monte Calvario en la que se aprecian las tres cruces, con Cristo rodeado por los dos ladrones y, a sus pies, se ve a la Virgen y San Juan. No la hay una imagen tan antigua y expresiva de la crucifixión ni en las catacumbas de Roma.
¿Qué supone este hallazgo en el estudio del cristianismo en la CAPV?
Se trata de algo impresionante. Las sensaciones que ha provocado, tanto en el equipo del yacimiento como en los expertos consultados, son espectaculares. Impagables.
Habla de este dibujo como si fuera mucho más que un tesoro…
Porque estamos hablando de un dibujo del Calvario que se realizó en el siglo III d.C, unos 200 años después de la muerte de Cristo. Es lo más cercano a los hechos narrados que ponemos tener.