Revista divulgativa sobre cultura vasca

¿Un nuevo comienzo?

In Iritziak: opiniones on Julio 17, 2008 at 9:13 pm

Ceremoniadelaconfusión.com fue el nombre que se planteó para este nuevo blog y revista, se preguntarán el porqué quizá, o quizá no, los que a veces escribimos suponemos con facilidad y ligereza lo que el lector piensa, cuando nunca realmente lo sabemos ni lo podemos saber. Si se planteó este nombre no fue por casualidad, sino por ciertas discusiones que ha habido entre nosotros, desde la lengua que debíamos emplear, hasta la temática de lo que escribíamos.

El objetivo de este blog y revista es dar a conocer este pequeño País del Euskera, que como dijo Bernardo Atxaga en su Obabakoak, “ya no es solamente Euskal Herria, sino –como habría dicho Celso Emilio Ferreiro- el lugar donde el mundo toma el nombre de Euskal Herria”. Este mundo es diverso, este país también y por lo tanto nuestras opiniones también.

Entre nosotros muchos han creído que había llegado la hora de tomar partido en esta gran red social, que había llegado la hora de decantarse por un lado u otro de la moneda, como si la complejidad de la sociedad pudiera resumirse en dos caras. Fruto de esta opinión nació otro blog, actualmente desaparecido, por falta de tiempo y por no querer causar más enfrentamientos.

En esta diversidad que es nuestra sociedad el frentismo no ayuda a nadie y el tener que posicionarse ante un tema en concreto parece desprestigiar a cualquier iniciativa que no tuviera nada que ver con esta, es decir, hablar de cultura y política a la vez parece contaminar el intento primero al ponerlo al parecer al servicio del segundo.

No es ese nuestro objetivo, nuestro objetivo es hablar de cultura y opinar también, ¿Por qué no? ¿Qué tiene de malo? nada, solo ejercemos un derecho constitucional y en el momento en el que consideremos que nuestra labor de divulgación está viéndose afectada por nuestras opiniones, nos detendremos. Reflexionaremos. Pensaremos. Y recuperaremos ese proyecto de ceremoniadelaconfusión.com, nos volveremos a separar y desligaremos nuestras tareas.

Pero este editorial se acerca a su fin y la página en blanco que es pesadilla de todo escritor o periodista empieza a acabarse y aun pareciera que no hemos hablado de nada. Pero lo hemos hecho. En esta guerra de lenguas, manifiestos y contramanifiestos solo diremos una cosa: respeto, respeto a lo diferente, respeto a lo igual, respeto a las leyes y respeto a quienes elegimos para legislar.

No debemos entrar en el frentismo, es algo evitar ante todo y más entre lenguas y culturas, ¿o es que acaso pueden rechazarse unas u otras y no perder algo de nosotros? para bien o para mal, esas lenguas, esas culturas son parte de nosotros, no debemos rechazarlas, sino defenderlas, no con uñas y dientes, sino con nuestras palabras, hablándolas, escribiéndolas…