Revista divulgativa sobre cultura vasca

Anhelado sueño…

In General on Febrero 9, 2008 at 7:21 pm

Se suele decir entre los vascos muchas veces que los catalanes anda a nuestro remolque, que nosotros somos los rompedores, los que arman bulla y los que consiguen cosas, los que tienen un Estatuto de Autonomía con competencias tan altas, los que tienen una Concierto Económico, etc. Si, lo solemos decir, pero hay que admitir que no es más que una falacia, una de esas grandes falacias que nos gusta soltar, porque seamos sinceros, somos un poco engreidos y nos gusta serlo y quizá, porque también lo necesitamos después de tantas cosas.

Pero a también es verdad que nos llevan la delantera en otras muchas cosas, el catalá tiene un número de hablantes que el euskera ni se puede atrever a soñar, su uso está mucho más extendido que el del euskera, han conseguido un nuevo estatuto y un largo etc. al que ahora hay que añadirle algo que aunque probablemente sea más de mayor importancia simbólica que utilitarista, no deja de tener una enorme y trascendental importancia, la oficialidad del Catalá en Catalunya Nord.

Decía Otaño que:

Si cortamos por la mitad una tela que sirve para siete hermanas,

y ponemos a un lado tres vestidos, y cuatro a otro,

aunque las tijeras las hayan dividido una a una,

bien se echa de ver que las siete se visten de la misma tela.

Tomemos por tela el euskera…continuaba el poema, pero por desgracia es cada vez más difícil tomar el euskera por tela. Solíamos añorar los euskaldunes de Hegoalde (del sur) la situación de Iparralde, donde se habían refugiado los poetas, escritores, bertsolaris, antropólogos, historiadores y filólogos que habían conseguido huir de Franco, sabíamos y oíamos como Eusko Ikaskuntza seguía trabajando allí, como se publicaba en euskera, como se podía hablar con total libertad en nuestra lengua, etc.

Era nuestra pequeña utopía, ahora la utopía somos nosotros para ellos. El euskera no ha dejado de retroceder estos años, su uso ha decaido junto con su conocimiento, las nuevas generaciones no lo conocen y no es oficial. La oficialidad se ha vuelto para nosotros un objetivo ansiado y soñado, no sabemos bien que significa o no lo tenemos muy claro, pero si que la queremos. Queremos ese reconomiento simbólico de que el euskera se habla en el Pays Basque, de que es la lengua propia y de que Euskaltzaindia es la academia responsable de esta.

Queremos que en la escuela pública se pueda estudiar en euskera, queremos que las ikastolas tengan ayudas mayores, queremos muchas cosas, pero sin duda esa oficialidad es lo que primero queremos. No sabemos cuanto habrá que esperar, no sabemos porque los franceses jacobinos siguen tan agarrados a su artículo 4 de la constitución, ni siquiera porque no se ha hecho ya lo mismo en Iparralde, pero lo sabemos, sabemos que llegará.

Esperando que ese momento llegue pronto, se despide un joven con alma de viejo o un viejo con espíritu joven.